La Iglesia en Misión

La Iglesia en Misión
Dr. Timothy M. Hill, supervisor general de la Iglesia de Dios

Jesús comisiona a la Iglesia con esta promesa: «Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28:20). Hizo esta promesa después de haber sido crucificado y enterrado. Se levantó de entre los muertos, venciendo la muerte, el infierno y la tumba para siempre y les dice a sus seguidores: «Id… yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (vv. 19-20).

La Iglesia cuenta con su poder y presencia siempre. Los obstáculos no impedirán que obtengamos una victoria rotunda en el Señor. Las persecuciones no detuvieron, sino que fortalecieron a la iglesia primitiva. Hechos indica que la oposición de los líderes religiosos aceleró la divulgación del mensaje del Salvador resucitado por todo el mundo. El apóstol Pablo dio su vida por la causa de Cristo: «Pero gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano» (1 Corintios 15:57-58).

Los tres siglos de persecución romana no detuvieron a la Iglesia. Cuando se le dijo a Policarpo, el obispo de Esmirna, que maldijera a Cristo o sería incinerado, este respondió: «Ochenta y seis años llevo sirviendo a Jesucristo y El nunca me ha fallado en nada. ¿Cómo le voy yo a fallar a El ahora? Yo seré siempre amigo de Cristo».

El ascenso y la caída de tiranos y dictadores no han detenido a la Iglesia. El pueblo de Dios siempre ha triunfado. La Iglesia sobrevivió la peste bubónica que mató a más de veinte millones de personas en Europa (casi un tercio de la población) a mediados del siglo XIV. Un ejemplo brillante de la Iglesia en misión durante esa pandemia fue Catalina de Siena, «infatigable de día y de noche, sanó a los desahuciados y hasta resucitó a los muertos» (historyinstitute.org).

En el 1918, la pandemia de la gripe española arrasó con más de cincuenta millones de personas, incluyendo unos 675.000 estadounidenses (www.history.com). «No permitió la celebración de la asamblea [de la Iglesia de Dios] ese año… La epidemia de gripe tuvo un gran impacto en la iglesia» (Como ejército poderoso). Sin embargo, nuestro movimiento y el resto de la Iglesia se recuperaron y prosperaron.

Hoy en día, nos enfrentamos a la COVID-19 que sigue propagándose como la pólvora. Este virus mortal nos ha obligado a que pospongamos la Asamblea General Internacional de 2020, las convenciones y los campamentos de jóvenes en toda la Iglesia de Dios.

¿Cómo afectará El Compromiso Final? ¿Se verá impedido por esta pandemia mortal? La respuesta es un rotundo, ¡No! Nuestro compromiso con la Gran Comisión es más fuerte que antes. Por los próximos dos años viviremos bajo el lema, «La Iglesia en Misión». El cuerpo de Cristo continuará su misión hasta que haya cumplido el mandamiento de nuestro Señor de hacer discípulos de todas las naciones. La Iglesia de Dios sigue al frente de la finalización de esta comisión. Ni Satanás ni las circunstancias nos detendrán porque Jesucristo ha prometido, «yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28:20).