Modelo de espiritualidad personal que alimenta el liderazgo de transformación

Modelo de espiritualidad personal que alimenta el liderazgo de transformación

Si su alma es débil, su liderazgo será débil. El líder de transformación necesita un modelo personal de espiritualidad que le proporcione un fundamento sólido para el ministerio. Hay ciertos medios y disciplinas que, si se practican, desarrollarán, protegerán y promoverán una espiritualidad personal.

Un modelo de espiritualidad que nutra, reviva, y renueve mi ser en el liderazgo de ministerio incluye los siguientes cinco componentes:

TENER UNA EXPERIENCIA CON DIOS
La espiritualidad comienza verdaderamente con un entendimiento de que podemos experimentar a Dios de un modo personal. Uno puede conocer a Dios teniendo un encuentro con Él. Un encuentro comienza cuando nos aproximamos a Dios. Si una persona se allega a Dios, Dios se allegará a esa persona (Santiago 4:8). Yo no puedo hacer una diferencia de transformación sin una conexión diaria con la mente y el corazón de Dios. Perderé el filo cortante del liderazgo si descanso en mi propia ingenuidad en vez de confiar en el poder de Dios. Un encuentro con Dios debe ser una ocurrencia normal, natural, de cada día.

DEVOCIÓN A DIOS
La devoción no es una actividad; es hacer de Dios el centro de los pensamientos de uno. Una actitud devota a Dios está compuesta de tres elementos: el temor de Dios, el amor a Dios, y un anhelo por Dios. Cuanto más profunda sea mi percepción del amor de Dios para mí en Cristo, tanto más profunda será mi reverencia y respeto por Él. En mi devoción hacia Dios, nunca debo olvidar que en otro tiempo yo fui objeto de la justa y santa ira de Dios, pero que sin embargo Él me amó tanto que dio a Jesús para que Él recibiera esa ira en mi lugar. Es esta conciencia del amor de Dios lo que me mantiene constantemente devoto a Él, y lo que crea el deseo de crecer en Él

EL CRECIMIENTO EN LA RELACIÓN CON DIOS
Jesús dejó bien en claro que debemos crecer en nuestra vida espiritual. Él declaró que el reino de Dios será quitado de quienes no rindan fruto espiritual y que será entregado a gente que produzca fruto (Mateo 21:43). Pablo dijo a Timoteo que debía prepararse y desarrollarse. Cuando Pablo dijo estas palabras a Timoteo era porque él sentía que Timoteo era personalmente responsable de progresar en su relación con Dios. Yo necesito estudiar constantemente, buscar y desarrollar el hábito de mantenerme aprendiendo toda la vida. Yo debo buscar al Señor con todo mi corazón y ser discipulado de tal modo que a Él le agrade.

LOS DONES DE DIOS
La manifestación de los dones, especialmente del carisma paulino, juega un papel importante en la vida de los creyentes. Los dones son un símbolo de por lo menos tres categorías de significado: el bautismo en el Espíritu, la dotación de poder, y la edificación. El bautismo del Espíritu representa una confirmación de la presencia del Espíritu en la vida de una persona y una dotación de poder o de dones. El hablar en lenguas es evidencia inicial del acontecimiento del bautismo en el Espíritu (Hechos 2:4). El bautismo en el Espíritu, entonces, ocurre inicialmente como una experiencia eventual, y continúa como el proceso llamado la vida llena del Espíritu. Cuando permito que esta dotación de Dios fluya a través de mi vida diariamente, mis dones personales están más afinados y son más eficaces. Mi desafío es a reforzar la dinámica de Pentecostés de la dotación de Dios. Él trae vida espiritual y sobrenatural.

LAS RELACIONES DE DIOS CON LA COMUNIDAD
La espiritualidad incluye relaciones con la comunidad. Otras personas integran todos los aspectos del desarrollo espiritual de uno. Dios usa a otros en el aprendizaje y como mentores. En el otro extremo del proceso, la vida de una persona como cristiano afectará la formación de otros. Uno nunca debe subestimar el poder de los amigos para traerlo a uno de vuelta al centro de la verdadera espiritualidad. Yo debo depender más y más de los amigos para apoyo. Necesito ser más transparente y permitir que otros estén a mi lado para estimularme en lo espiritual. Debo estar dispuesto a permitir que otros me conozcan, de modo que puedan hacer las preguntas desafiantes que me conducirán a una mayor espiritualidad. Conocer a otros, y ser conocido, tan sólo hará que haya una mayor transformación en el reino de Dios. El hierro aguza el hierro (Proverbios 27:17).

Por: Kent Ingle

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