La necesidad de finiquitos, poda y vida balanceada

La necesidad de finiquitos, poda y vida balanceada

¿Hay partes vitales de su vida y ministerio que están en desequilibrio y que no están recibiendo lo mejor de su tiempo y energía? Si es así, usted puede estar necesitando algo de poda. Aquí hay tres preguntas de importancia que puede hacerse.

La manera tentativa de considerar el equilibrio es la más fácil. De acuerdo a este método usted es quien decide cuáles son los aspectos de la vida que desea incluir: Dios, familia, ministerio, salud, recreación, comunidad, diversiones, crecimiento, y los coloca en una cuadrícula. Luego usted decide el tiempo que concederá a cada uno de ellos. En mi experiencia como preparador de líderes, la ejecución de una vida equilibrada es siempre más difícil que la planificación de la misma.

El desequilibrio con frecuencia proviene de dos fuentes. Primero, usted tiene mucho que hacer. Demasiadas reuniones, muchas amistades, demasiadas obligaciones que lo exigen en muchas direcciones. Segundo, y esto puede ser lo más significativo de las dos: unos pocos grandes problemas (usualmente con un nombre y con una cédula de identidad) están ocupando más de su tiempo y energía (o al menos más de lo que debiera ser razonable) que el resto de las personas y de los proyectos. Hacer mucho, y hacer mucho de lo que es erróneo, son dos de los más grandes culpables de una vida desequilibrada.

Hay una respuesta, una que yo veo emplear a los líderes eficaces como una práctica corriente, la poda. Veamos cómo funciona.

Los jardineros saben que nada crece hasta dar frutos sin que haya una poda. Un rosal nunca producirá una hermosa rosa a menos que el jardinero lo pode. Si no lo poda, la planta producirá muchas rosas, pero ellas estarán dispersas y sin forma. Es la poda lo que da su forma a las rosas.

Aun más, es en la estrategia de la poda en donde están las grandes satisfacciones de nuestra vida. Un jardinero poda un brote o una rama por tres razones.

La primera es que un rosal produce más brotes que los que puede sustentar. La planta no tiene suficientes recursos para alimentar a todos esos brotes y llevarlos a su plena madurez. Por lo tanto, el jardinero debe elegir los mejores brotes y podar los restantes. No se trata de que esos brotes no estaban vivos, y de que no fueran buenos. Pero no eran los mejores, y la planta necesitaba sus recursos para los mejores.

Segundo, el jardinero selecciona las ramas que están enfermas y que no van a mejorar. Después de hacer lo que puede para ayudarlas, y si esto no da resultados, las elimina de modo que las saludables puedan recibir lo que la planta tiene para ofrecer. Las ramas enfermas han estado perjudicando al resto de la planta y tomando de los valiosos recursos.

Tercero, hay ramas que mueren en el proceso. Las buenas ramas necesitan espacio para desarrollarse y crecer, pero están continuamente trabajando para abrirse paso entre las que están muertas. Por tanto, el jardinero quita del camino a estas ramas por medio de la poda.

Estrategias como éstas: deteniendo lo que es bueno pero no lo mejor, deteniendo lo que está enfermo y que no tiene remedio, y eliminando lo que no tiene vida en sí, no solamente asegura un rosal saludable, sino que irá en un camino mucho más largo y llegará a establecer una vida equilibrada y también un ministerio.

En mi experiencia, los líderes, ministerios y negocios son muy parecidos a los rosales. Con el tiempo tienen tres necesidades bien claras para la poda, y si los líderes no efectúan una poda, se encontrarán incapaces de tener una vida sustentable y equilibrada.

Primero, con el tiempo una iglesia crea más actividades y ministerios que los que puede alimentar y nutrir. Algunos han visto ya sus mejores días. Algunos estuvieron bien por un tiempo y ya ha pasado esa mejor época. Del mismo modo, una persona establece relaciones con el transcurso de los años que le demandan tiempo y energía, algunas estuvieron bien por un tiempo, pero ya ha pasado su época.

Estuve hablando con un líder y con su esposa respecto de uno de sus grupos pequeños. Hace muchos años se unieron a ese grupo y hallaron que era fructífero en aquel tiempo. Pero ahora, años más tarde, les estaba ocupando valioso tiempo y energías como pareja y ya no satisfacía sus necesidades. Era tiempo de que ellos podaran ese grupo y dedicaran esos recursos de tiempo y energía en otras actividades.

Un pastor me dijo que él y su equipo habían planificado un retiro y llegaron a la conclusión que a través de los años la iglesia había tenido éxito en iniciar ministerios, pero que no había sido tan buena para terminar con ellos. Como resultado, ellos pasaron por un proceso de poda y descubrieron una nueva época de energía. Finalmente tuvieron recursos a disposición para los mejores programas.

Si usted está en el proceso de hacer recortes en su trabajo y actividades personales con miras a los que contribuyen a la excelencia, entonces usted tendrá tiempo para todas las categorías en su planificador. Pero si no hay poda, con el paso del tiempo usted va a tener más actividades que las que puede alimentar, y será difícil hallar el equilibrio. Aquí hay preguntas que le ayudarán:

PROFESIONAL Y PERSONALMENTE, ¿QUÉ ACTIVIDADES Y RELACIONES PUEDEN SER BUENAS, PERO NO DEL MEJOR USO DE SU TIEMPO Y ENERGÍAS?
Me refiero a aquellas situaciones donde usted ha hecho todo lo que puede, ha dado gracia sobre gracia, verdad sobre verdad, recurso tras recurso, y nada resulta. Algunas personas son negativas y no están recibiendo sus intentos de ayuda. Con algunos proyectos o estrategias usted ha hecho todo lo que puede para que funcionen y la realidad le está diciendo que las cosas no mejoran. En aquellas situaciones, donde alguien no está haciendo su parte, o donde una idea no logra funcionar, puede ser tiempo de podar.

Los líderes que hacen esto, con frecuencia descubren que el equilibrio que han estado buscando aparece repentinamente. El gasto de energía de esa persona difícil en actitud negativa, o de ese proyecto que nunca logró funcionar finalmente desaparece. El tiempo y la energía finalmente están disponibles para las relaciones que lo usan y para los proyectos que lo merecen. Tanto cuantitativamente como cualitativamente las cosas van mejor. Con frecuencia oigo a líderes decir, “Yo debí haberlo despedido hace mucho tiempo. No sé por qué me demoré tanto en hacerlo; pero ahora que se ha ido, todo está mejor”.

A veces una persona no está dispuesta a escuchar lo que necesita escuchar y a hacer los cambios que necesita hacer. En otras ocasiones, estamos enamorados de una mala idea o estrategia. Cuando finalmente podemos hacer esa dura decisión, las saludables rosas de nuestras vidas llegan a ser lo mejor que tenemos.

PROFESIONAL Y PERSONALMENTE, ¿A QUÉ RELACIONES, PROYECTOS O ESTRATEGIAS LE HA DADO LO MEJOR DE SU PARTE, Y, SIN IMPORTAR LO QUE USTED HAGA, NO HA PODIDO MEJORAR?
Un líder me dijo que esta fue la decisión más difícil que tuvo que hacer: Desprenderse de algunos programas que él sabía que habían estado muertos por largo tiempo, pero a los cuales estaban emocionalmente ligados durante mucho tiempo algunos de sus miembros. Fue una lucha desprenderse de estos programas, pero hacerlo abrió el camino para algunas iniciativas con mayores posibilidades de crecer.

Si usted trata de ayudar a un acaparador a desprenderse de cosas, va a encontrarse con dos resistencias cada vez que usted toma algo que él nunca usa y lo arroja a la basura. Lo primero es, “¡No, no botes eso, puedo necesitarlo!” No lo ha usado en 20 años, pero piensa que mañana pudiera necesitarlo. Teme dejarlo ir. Algunos ministerios son algo así.

La segunda resistencia es, “¡No, no botes eso. Eso fue un tiempo tan especial cuando Juanito era un bebé. Ese fue su primer pañal desechable”. La gente se siente emocionalmente ligada a proyectos y programas que ya no tienen propósito alguno. Ciertas actividades han estado muertas por largo tiempo y tan sólo están ocupando lugar. Despréndase de ellas

PROFESIONAL Y PERSONALMENTE, ¿QUÉ RELACIONES, ACTIVIDADES, ESTRATEGIAS O PROGRAMAS CONSUMEN TIEMPO Y ENERGÍA VALIOSOS Y QUE SIN EMBARGO HAN ESTADO DESPROVISTOS DE VIDA DURANTE LARGO TIEMPO?
Sobre una base personal y profesional, hágase las tres preguntas previas. Usted hallará algunas claves tanto para la pregunta de equilibrio como para la de excelencia sustentable. Cuando efectuamos una poda, hallamos una mayor cantidad de tiempo, energía y recursos para gastar y comenzamos a gastarlos en proyectos de mejor calidad. Eso es la esencia de la mayordomía.

Estos finiquitos necesarios son una parte de la vida. Eclesiastés 3, por ejemplo, está lleno de la necesidad de finiquitar cosas cuyo tiempo se ha terminado. “Todo tiene su tiempo…” Los Byrds, una banda rock de folclor americano de los 60 cantaba de la sabiduría de Salomón. Hay “un tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado . . . tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar”.

Si hemos de estar a tono con la manera en que Dios diseñó la vida, necesitamos sentirnos cómodos con los necesarios finiquitos que debemos ejecutar.

Dios nos ha llamado a sacar el mayor provecho de nuestro tiempo (Efesios 5:15,16) y a entregarnos de todo corazón a lo que es bueno. A veces eso significará que debamos hacer algunas fuertes reprimendas, a asumir una actitud firme y crear algunos finiquitos necesarios.

Estoy seguro que Abraham frustró a algunas personas cuando abandonó Ur. Y Lot, cuando salió de Sodoma. O Pablo, cuando abandonó sus relaciones de influencia con las conexiones judaicas para seguir el Camino. Sin embargo, toda esta gente de fe sabía que había cosas buenas a las cuales dedicarse, y luego estaban las cosas mejores. Ellos sabían que algunas no eran buenas, y que aun otras estaban muertas. En todo caso, ellos salieron en fe y ejecutaron los finiquitos necesarios requeridos para llegar al siguiente lugar que Dios tenía para ellos.

Así, si usted está en desequilibrio, y las partes de la vida y del ministerio que son vitales no están logrando lo mejor de su tiempo y energías, es probable que esté necesitando una poda. Usted podría descubrir que cuando obtiene ese espacio detrás, está comenzando a recuperar el equilibrio que ha estado buscando. Y lo mejor de todo, tendrá un foco de excelencia sustentable. ¿Qué podría ser mejor que eso?

Siéntese con su planificador, pero esta vez hágalo con unas tijeras a la mano, listas para cortar cosas que no debieran estar allí por más tiempo. No adopte la actitud de que necesita hallar un lugar para todo lo que está haciendo. Algo de eso puede necesitar una poda.

Y haga lo mismo con su equipo. Haga algunas preguntas serias respecto de aquello en lo cual está involucrado su ministerio. ¿Hay algunos buenos programas, o aun gente, que debieran ser quitados? ¿Hay otros que no lo están haciendo bien, por más que usted se esfuerce? ¿Y hay aun otros cuyos días pasaron hace tiempo? Las posibilidades, si es que el ministerio está verdaderamente vivo, es que la respuesta sea sí. Todo lo que está vivo necesita podarse. Entonces, y solamente entonces, reverdecerá con el tiempo. Párese firme y haga los “finiquitos necesarios” que le devolverán el equilibrio.

Por: Henry Cloud

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