Francisco forma una Comisión para estudiar el diaconado femenino

Francisco forma una Comisión para estudiar el diaconado femenino

El papa Francisco anunció este martes la formación de una Comisión de Estudio sobre el diaconado de las mujeres, “después de intensa oración y madura reflexión”, según ha anunciado el Vaticano. El pasado 12 de mayo Francisco se comprometió a “constituir una comisión oficial que pueda estudiar la cuestión” del diaconado de las mujeres, “sobre todo en relación a los primeros tiempos de la Iglesia”.

El presidente de la comisión será el arzobispo Luis Francisco Ladaria Ferrer, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe desde el 2008. Los miembros nombrados son doce, seis mujeres y seis hombres. Entre ellas se encuentran teólogas y profesoras en diversas universidades católicas de Europa y Estados Unidos. Algunas de ellas, como la profesora Phyllys Zagano, que enseña teología en una universidad católica en Nueva York, y se ha mostrado anteriormente favorable a la ordenación de la mujer en el servicio de la Iglesia Católica, tanto para el diaconado como para el sacerdocio. Entre los hombres nombrados para la comisión se encuentra un español, el padre Santiago Madrigal Terrazas, profesor de eclesiología en la Universidad Pontificia Comillas en Madrid; jesuita y experto en eclesiología.

En el vuelo de regreso de Armenia, los periodistas le preguntaron sobre la creación de esta comisión y Francisco indicó: “Creo que este tema se ha estudiado bastante a fondo durante los años ochenta, así que no será difícil arrojar luz sobre este tema. Pero hay algo más. Hace un año y medio, formé una comisión de mujeres teólogas que trabajaron con el cardenal Riłko [Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos] e hicieron un buen trabajo, pues es muy importante el pensamiento de la mujer. Para mí, la función de la mujer no es tan importante como su pensamiento: la mujer piensa de otro modo respecto a nosotros, los hombres. Y no se puede tomar una decisión adecuada, buena y justa, sin escuchar a las mujeres”.

En 2002 la Comisión Teológica Internacional publicó un documento sobre el diaconado en el que se dedicó un apartado al “ministerio de las diaconisas” y el papel que tuvieron en los primeros siglos de la historia de la Iglesia. Por su parte, Pío XII, en su constitución apostólica Sacramentum Ordinis, del 30 de noviembre de 1947, ya había incluido el diaconado en el ámbito sacramental, al establecer, invocando su “suprema autoridad apostólica”, la materia y la forma de la ordenación de diáconos.

EL DIACONADO EN LA HISTORIA

La profesora Zagano argumenta que la Biblia apoya el nombramiento de diáconas en el servicio eclesial. Partiendo desde la observación de que en su Carta a los Romanos (16.1) el apóstol Pablo llama a Febe “diácona”, y no “diaconisa” -usando la misma palabra que se emplea para los varones diáconos- la profesora Zagano demuestra que mujeres como Febe estaban involucradas, de modo igual que los hombres, en servicios en la Iglesia primitiva como la evangelización, la catequesis, la unción de los enfermos y la oración litúrgica. No solo eso, porque como Zagano evidencia los ritos de las Constituciones Apostólicas codificadas por los Concilios de Nicea (325) y Calcedonia (451) -y, más claramente, el ceremonial contenido en el manuscrito bizantino del siglo VIII conocido como “Barbarini 336”- especifican que a las mujeres se les ordenaba sacramentalmente, en estrecha proximidad al altar.

Para la profesora Zagano, entonces, el meollo del asunto es que si durante una parte sustancial de la historia las mujeres podían ser diáconas, de forma igual que los varones -y si el diaconado forma parte del sacramento de orden sacerdotal- entonces las mujeres ya han participado en ese sacramento. Pero si la disciplina de la Iglesia no permite, por el momento, que a las mujeres se les ordene presbíteros, aún se podría recuperar la sacramentalidad de su ministerio histórico como diáconas.

OTRAS TRADICIONES CRISTIANAS

Recientemente la Iglesia Anglicana ha enfrentado el debate sobre la ordenación de mujeres al obispado, el cual fue aprobado tras una intensa discusión. En el ámbito protestante, el servicio de mujeres en el diaconado es habitual y casi todas las congregaciones lo reconocen en igualdad de condición al hombre.

En el caso del pastorado, varias denominaciones han dado pasos hacia la equiparación, aunque todavía hay debate en el seno de algunas denominaciones con respecto al liderazgo femenino.

Close Menu