Cómo mantener a su personal concentrado y dedicado

Cómo mantener a su personal concentrado y dedicado

¿Por qué los pastores pierden a los mejores miembros de su personal?

Esa pregunta es una fuente de frustración para miles de pastores. Algunos miembros del personal se irán porque quieren estar más cerca de sus familiares. Otros aceptan una oportunidad que armoniza mejor con sus dones y motivaciones. Por otro lado, algunos se gastan emocionalmente y necesitan tiempo para recargarse. Y, por supuesto, algunos afirman que Dios les dijo que se fueran. (Nos guste o no, a veces realmente Él lo hace.)

Aunque todos estos son motivos legítimos para las transiciones de personal, hay una razón que no nos gusta admitir. A veces uno de nuestros mejores miembros del personal nos deja porque se siente desconectado de su trabajo, y a menudo nosotros somos los culpables.

¿Qué podemos hacer al respecto? En un mundo donde abundan las oportunidades, el Trastorno por Déficit de Atención organizacional está difundido. En mi experiencia, al estar a cargo de personal en iglesias grandes y pequeñas, he llegado a la conclusión de que la concentración y la conexión aumentan marcadamente cuando una tríada de elementos converge en torno al poder de la conversación. Estos tres elementos —claridad, conexión y cultura— se mantienen unidos por el pegamento de conversaciones estratégicas y sistemáticas, forman lo que yo llamo la Pirámide de Dedicación Concentrada.

Cada elemento de la Pirámide de Dedicación Concentrada tiene tres estrategias particulares que impulsan su eficacia. Cuando se juntan todos los elementos, los equipos alcanzan niveles extraordinarios de concentración y dedicación.

Claridad: ¿Esta nuestra iglesia concentrada?

El primer elemento para mantener a su personal concentrado y dedicado es la claridad. A riesgo de sonar demasiado obvio, su equipo no puede concentrarse si usted no está concentrado. Como pastor líder, su trabajo es garantizar la claridad de tres maneras.

1. Desarrolle una visión clara y contagiosa. Una visión confusa es la queja más frecuente que oigo de los miembros del personal en las iglesias locales. Desafortunadamente, los comités a menudo secuestran la formación de una visión, produciendo una serie de verbos y adjetivos cargados de ambigüedad. La mayor parte de las veces, la visión parece una copia de otra iglesia. Para capturar una visión clara y contagiosa, considere la historia de Nehemías.

Nehemías hizo a su hermano dos preguntas conmovedoras: ¿Cuál es la condición de los judíos que regresaron a Jerusalén?, y ¿cuál es la condición de la ciudad (Nehemías 1:1, 2). Dios usó esas preguntas para depositar una visión en el corazón de Nehemías. ¿Qué preguntas en su alma y necesidades de su comunidad no han sido satisfechas?

A continuación, Nehemías descubrió la intersección de los problemas y las motivaciones. Cuando Nehemías oyó la condición de la ciudad y su pueblo, lloró (Nehemías 1:3, 4). El peso del problema se intersectó con su motivación por el pueblo. Lo mismo sucederá con usted. La visión es como un diagrama de Venn, con tres círculos que se cruzan: problemas de la comunidad, las motivaciones personales y las motivaciones de la iglesia.

Finalmente, Nehemías invirtió tiempo ayunando y orando. La oración registrada en Nehemías 1:4–11 es probablemente un resumen de una temporada de cuatro meses de oración. Esto solidificó la visión en el corazón de Nehemías, y Dios abrió las puertas adecuadas, con las personas adecuadas, en el momento adecuado (Nehemías 2:1–8).

2. Determine sus disciplinas estratégicas. Responda a esta pregunta: “¿Qué debemos hacer cada día o semana para asegurarnos de que estamos progresando hacia nuestra visión dada por Dios?”

Hemos identificado seis disciplinas estratégicas en nuestra congregación, 7 City Church, que se alinean con nuestra visión de ver ciudades transformadas al inspirar a una comunidad e influir en la cultura. Cada semana nos esforzamos por hacer estas cosas:

  • Identificar, orar y conectarnos con las personas influyentes de nuestra ciudad.
  • Preferir el desarrollo de personas antes que de programas.
  • Producir experiencias de fin de semana que inspiran a la gente a conocer a Dios, participar en la comunidad e influir en la cultura.
  • Ayudar a los invitados a hacer de nuestra congregación, 7 City Church, su comunidad de fe.
  • Animar a las personas para dar su siguiente paso.
  • Ejecutar firmemente con excelencia.

El llevar a cabo constantemente estas disciplinas estratégicas conduce al progreso sistemático hacia nuestra visión. Más adelante explicaré cómo mantener estas disciplinas en vista.

3. Identifique las metas temáticas a corto plazo. La pieza final para alcanzar claridad es lo que el autor y consultor Patrick Lencioni denomina una “meta temática”. Una meta temática responde a la pregunta, “¿Qué es lo más importante en este momento?” Es una meta singular, cualitativa y temporal que el equipo de liderazgo comparte. Es la única cosa que usted debe lograr en el próximo número predeterminado de meses.1

En la iglesia 7 City Church, hemos adaptado esta idea en un gráfico de meta única, unificadora, a corto plazo. En el ejemplo dado, el objetivo es: “Desarrollar una experiencia de invitado orientada a la relación y de próximos pasos”. La meta temática incluye objetivos específicos. Bajo el nombre de cada miembro del personal, enumeramos las tareas para lograr los objetivos.

Meta temática:

Desarrollar una experiencia de invitado orientada a la relación y de próximos pasos

Plazo estimado: Enero–marzo

OBJETIVOSMiembro del personalMiembro del personalMiembro del personalMiembro del personal
Revisar y perfeccionar el proceso de asimilación del invitado

(Enero)

1 2 3 4 5

Conducir 10 almuerzos para invitados

(Ene-Dic)

1 2 3 4 5

Conducir 10 almuerzos para invitados

(Feb-Mar)

1 2 3 4 5

Promover y comenzar 14 grupos de comunicación.

(Ene–Feb)

1 2 3 4 5

Implementar la asimilación de la siguiente generación

(Marzo)

1 2 3 4 5

Escala de progreso y competencia
5 = Estamos antes de lo previsto, y las cosas van excelente.

4 = Estamos a tiempo, y las cosas van bien.

3 = Estamos bien, pero no estamos donde debiéramos.

2 = Nos estamos quedando atrás, y las cosas no se ven bien.

1 = Estamos muy atrasados, y puede que no nos pongamos al día.

 

Esta ha demostrado ser una herramienta extraordinariamente eficaz para mantenernos concentrados y alineados con las prioridades de nuestra iglesia. Se elimina el pensamiento ambiguo y hace que todos empujen en la misma dirección. Explicaré más adelante cómo utilizamos la escala de progreso y competencia.

Cada elemento —visión, disciplinas estratégicas y metas temáticas— es esencial para establecer claridad. Sin ellos, su equipo carece de concentración y se pregunta qué constituye una “victoria”.

Conexión: ¿Está nuestro equipo dedicado?

El segundo ingrediente en mantener su personal concentrado y dedicado es la conexión. La conexión tiene que ver con la dedicación del empleado. Una investigación considerable sugiere que los empleados desconectados reducen significativamente el impulso para el avance. Aquí hay tres pasos para asegurar que su personal esté conectado y dedicado.

1. Establezca papeles centrados en la visión y basados en puntos fuertes. Su equipo logrará sus mejores resultados y exhibirá la mayor dedicación, si se pone en acción sus puntos fuertes mientras se concentra en una visión unificadora.

La construcción del tabernáculo en el Antiguo Testamento es un ejemplo perfecto. Dios usó a Bezalel y Aholiab “para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en la talla de piedras de engaste, y en obra de madera, para trabajar en toda labor ingeniosa” (Éxodo 35:32, 33).

Los papeles del equipo que construyó el tabernáculo aprovecharon sus puntos fuertes mientras se mantuvieron fieles a la visión que Dios dio a Moisés. Cuando los papeles están basados en los puntos fuertes y se centran en la visión, los miembros del personal hacen contribuciones significativas que realmente se necesitan y son necesarias.

2. Desarrolle amistosos sistemas de equipo. El autor y pastor Nelson Searcy dice que un buen sistema “le ahorra estrés, tiempo, energía y dinero”. Los sistemas influyen en el comportamiento de su personal, y el de los voluntarios. Si a usted no le gustan los comportamientos de ellos, examine los sistemas que usted ha ideado.

Un gran ejemplo bíblico de sistemas es la estructura que Moisés estableció con la ayuda de su suegro Jetro (Éxodo 18). Este sistema ahorró a Moisés y al pueblo, estrés, tiempo y energía significativos. Éste satisfizo de buena forma las necesidades del pueblo, y ayudó a Moisés a centrar sus prioridades como líder.

Usted cuenta con sistemas para la contratación de personal, comunicarse con los voluntarios, asimilar los invitados y otras cien cosas. La pregunta es: ¿Son estos sistemas eficientes, eficaces y amistosos para con el equipo?

Al evaluar y crear sistemas, asegúrese que entregan tres cosas: resultados eficientes en línea con su visión, mayor compromiso del empleado, y uso eficiente de la energía, el tiempo y el dinero de su iglesia.

3. Mida el compromiso del empleado. Pablo escribió: “Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos” (Colosenses 4:1).2

La única manera verdadera de saber cómo tratar a su personal, y cuán dedicados son en su trabajo, es preguntárselo a ellos. Suponiendo que usted ha desarrollado una cultura llena de confianza (que pronto consideraré), puede por lo general medir el compromiso de los empleados haciéndoles una serie de preguntas sobre cuán motivados, animados, equipados y empoderados se sienten.

Cultura: ¿Es nuestra cultura saludable?

El tercer ingrediente para mantener a su personal concentrado y dedicado es la cultura. Cuando usted entra en un país extranjero, inmediatamente es introducido a su cultura. El idioma, las costumbres y las leyes contribuyen a cómo un país hace las cosas.

Lo mismo sucede en su iglesia. Su iglesia tiene una manera de hacer las cosas que da forma a su cultura. Pero ¿es esta manera saludable? Para desarrollar una cultura sana, se necesitan tres prácticas.

1. Fomente las relaciones entre el personal. Nada ayuda más a la moral como las relaciones saludables. Aunque toma tiempo, la manera más rápida para desarrollar relaciones es el modelar confiabilidad y divertirse juntos. La confiabilidad abarca cualidades de carácter tales como veracidad, respeto, perdón y empoderamiento. Divertirse juntos ayuda a la cohesión y un sentido de familia. Descarte cualquiera de estas, y su relación personal se convertirá en nada más que una formalidad profesional.

2. Cultive una cultura de franqueza y respeto. Los equipos tienden a caer en uno de los dos extremos. En un extremo, los miembros del personal son tan abiertos para expresar sus opiniones que cada uno desarrolla una actitud defensiva o francamente anda enojado. En el otro extremo, los miembros del equipo no comparten lo que verdaderamente sienten por temor a causar ofensa, ser humillados, o despertar acusaciones de deslealtad. Los buenos líderes cultivan un equilibrio apropiado de franqueza y respeto.

La mejor manera de avanzar hacia una cultura de franqueza y respeto es permitir que su equipo critique constructivamente las ideas propuestas por usted, sin que usted se sienta amenazado. Tráguese su orgullo dándoles permiso para desafiar su perspectiva, y extender su pensamiento con nuevas ideas. Proverbios 27:6 dice: “Fieles son las heridas del que ama; pero importunos los besos del que aborrece”.

Un personal honesto no es su enemigo.

3. Desarrolle un ambiente de aprendizaje agresivo. La parte final de una cultura sana es un entorno de aprendizaje orientado al crecimiento, que hace que todos mejoren. Empoderar a los miembros del personal para crear un plan de crecimiento personal auto-dirigido, participar en actividades de crecimiento de todo el personal, y acceder a entrenamiento práctico.

Conversaciones: ¿Vamos a tener debates estratégicos sistemáticos?

El último ingrediente para mantener a su personal concentrado y dedicado es las conversaciones. Como la pieza central de la pirámide, las conversaciones es el pegamento que mantiene unido todo el proceso. Claridad, conexión y cultura contribuyen a una concentración y compromiso a largo plazo, sólo a través de los debates estratégicos y sistemáticos. Usted puede fomentar estas conversaciones en torno a las tres esquinas de la pirámide.

1. Claridad: Aprovechar las conversaciones estratégicas en reuniones semanales de personal. Aunque muchos líderes temen a las reuniones semanales de personal, pueden ser de las más efectivas para crear concentración, movimiento alineado hacia su visión, disciplinas estratégicas, y meta temática.

Utilizamos el siguiente programa de dos horas para mantener la claridad:

  • Oración personal: Asignamos 30 minutos a la oración personal cada semana. Esto no es parte de nuestra reunión de personal, sino que ocurre 30 minutos antes de la reunión.
  • Indicadores: Tomamos los primeros 5 a 10 minutos de la reunión para hacer un repaso de nuestros indicadores semanales, tales como asistencia, salvaciones y bautizos.
  • Fuego rápido: Los próximos 15 a 20 minutos es una rápida discusión de artículos domésticos, tales como el calendario o temas relevantes para todo el equipo. Aquí es donde la mayoría de los equipos pasan toda su reunión, pero cuenta con la menor participación.
  • Revisiones estratégicas: Los próximos 15 a 30 minutos están dedicados a una revisión de una de las cuatro áreas estratégicas: planes de crecimiento personal, visión y valores, perfeccionamiento del personal y disciplinas estratégicas. Algunas de estas discusiones dan oportunidad para compartir historias de cambio en la vida y ganancias de amplio rango de la iglesia, mientras que otras se centran en el desarrollo personal. Rotamos a través de las cuatro áreas una vez al mes.
  • Concentración: Los próximos 25 a 40 minutos se dedican a nuestra actual meta temática. Cada miembro del personal usa la escala de progreso y competencia para calificar nuestro desempeño en cada objetivo del uno al cinco. Luego, todos comparten rápidamente sus puntajes, y discutimos nuestro progreso. Esta práctica semanal nos obliga a tener conversaciones francas sobre nuestra prioridad más importante. Mantiene a todos concentrados, aclara los próximos pasos y aumenta la velocidad del progreso en general.
  • Pasos a seguir: Dedicamos a los últimos 5 minutos de la reunión para clarificar los pasos a seguir. Respondemos a la pregunta: “¿Quién hará qué y cuándo?”

El uso de este formato dedica tiempo a sus prioridades. Su trabajo como pastor es asegurarse de que usted no quede a la deriva.

2. Conexión: Aproveche las conversaciones estratégicas en torno a los comentarios del personal.

El segundo tipo de conversación mide la dedicación del empleado. Esta conversación se produce a través de un repaso anual o semestral. Un buen repaso evalúa el progreso del empleado para con las metas de la iglesia, crecimiento personal y competencias de liderazgo.

También debiera usar un repaso para buscar realimentación escrita acerca de cuán energizados, equipados, animados y empoderados se sienten los miembros de su personal en su papel y ambiente de trabajo. Finalmente, discuta cómo usted motiva y desmotiva a su personal, sus preocupaciones presentes, metas para el futuro, y cómo puede usted ayudar a su personal.

3. Cultura: Aprovechar las conversaciones estratégicas en torno a las dinámicas culturales. Tres dinámicas culturales contribuyen a esta conversación final: relaciones, realimentación y asesoría. En primer lugar, proporcione oportunidades de diversión para que los miembros del personal desarrollen relaciones con los demás, para que puedan establecer recuerdos y cultivar conversaciones sinceras. En segundo lugar, buscar realimentación genuina durante las reuniones, en cuanto a los asuntos más importantes que enfrenta la iglesia. En tercer lugar, invierta tiempo formal e informalmente para asesorar a su personal en áreas que enriquecerán la vida de ellos, el liderazgo y los ministerios.

Mediante el uso de la Pirámide de Dedicación Concentrada, usted podrá obtener claridad, mejorar la conexión, crear una cultura sana, y fomentar conversaciones estratégicas y sistemáticas. A medida que lo hace, su equipo aumentará en concentración y dedicación. Esto reducirá la rotación del personal y mantendrá a su equipo alineado con la visión dada por Dios para la iglesia.

Por: STEPHEN BLANDINO, fundador y pastor principal de la iglesia 7 City Church, Fort Worth, Texas. Él es autor de GO! y Creating Your Church’s Culture. Él escribe con regularidad en su blog, stephenblandino.com.

NOTA

1. Patrick Lencioni, The Advantage [La ventaja] (San Francisco: Jossey-Bass, 2012), 121–22.

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