La Asamblea General Internacional de 2004 adoptó las siguientes declaraciones como los valores centrales para el cumplimiento de la misión y visión de la Iglesia de Dios.

1. ORACIÓN

Nos comprometemos a hacer de la oración la más alta prioridad de la iglesia. Este compromiso será demostrado al:

Cada iglesia local convertirse en una casa de oración para todas las naciones.

Enfatizar que la comunión con Dios es el más alto privilegio y la mayor responsabilidad de cada miembro.

Todo el liderato de la iglesia ejemplificar una vida de oración activa y eficaz.

Unirnos con los otros creyentes en oración e intercesión (Isaías 56:7; Marcos 11:17; Romanos 8:26; 1 Corintios 14:14, 15; 1 Tesalonicenses 5:17; 1 Timoteo 2:1-4, 8; Santiago 5:14, 15).

2. ADORACIÓN PENTECOSTAL

Nos comprometemos a reunirnos regularmente, como la expresión local del Cuerpo de Cristo, para participar en la adoración que exalte a Dios, cautive el corazón, la mente y el alma, y, nos desafíe a un mayor compromiso y discipulado.  Este compromiso será demostrado al:

Ayudar a las iglesias locales a planificar y a prepararse para una adoración significativa y ungida.

Instar a todos los pastores u otros líderes a dirigir una adoración viva y espiritual.

Incorporar varios estilos y formas de adoración que glorifiquen a Dios e insten a la evangelización y al servicio.

Destacar la importancia de la mayordomía bíblica y la centralidad de la Palabra de Dios como elementos de la adoración (Juan 4:24; Salmos 29:2; Romanos 12:1; 1 Corintios 12:4-11;  Isaías 58; Mateo 25:31-46).

3. EVANGELIZACIÓN MUNDIAL

Nos comprometemos a resueltamente alcanzar a los inconversos, bautizándoles en agua e instándoles a permanecer en la iglesia. Este compromiso será demostrado al:

Considerar a todas las naciones del mundo como nuestro campo misionero.

Instar a cada iglesia local a adoptar e interceder por un grupo no alcanzado. Todos los materiales o recursos pertinentes serán provistos por el Departamento de Misiones Mundiales.

Pedir a todas las iglesias nacionales de la Iglesia de Dios Internacional que adopten e implementen pasos mensurables para evangelizar y discipular a los grupos no alcanzados dentro y fuera de sus propias regiones (Mateo 28:18-20; Romanos 15:19-24; Apocalipsis 5:9).

Instar a cada iglesia local a aumentar su crecimiento en un mínimo de un 10% (diez por ciento) anual por medio de la conversión.

Cultivar una pasión genuina por el perdido, que impulse a los miembros a comunicar personalmente el evangelio de Jesús y a demostrar su amor por los impíos.

Discipular a los nuevos creyentes y enseñar nuestra fe a las generaciones siguientes.

Vivir el evangelio (Mateo 9:37-38; Mateo 28:19-20; Marcos 16:15-18; Hechos 1:8; Romanos 10:13-15).

4. PLANTAR IGLESIAS

Nos comprometemos a identificar, adiestrar y proporcionar recursos a las personas llamadas por Dios a plantar iglesias, y, a resueltamente plantar iglesias vigorosas. Este compromiso será demostrado al:

Canalizar los recursos designados de la iglesia local, de las oficinas regionales o estatales y de las oficinas internacionales para plantar nuevas iglesias.

Iniciar el número de iglesias a ser plantadas igual a un mínimo del 3% (tres por ciento) anual del total de números de iglesias en un estado, región o nación.

Desarrollar un programa de adiestramiento certificado en nuestro Departamento de Evangelismo y Misiones Nacionales.

Enfatizar la salud y viabilidad de iglesias a ser plantadas como también del número de iglesias ya plantadas.

Afirmar los diferentes modelos para plantar iglesias en diferentes situaciones.

Reconocer el plantar iglesias como un ministerio apostólico de nuestros días (Mateo 16:18; Juan 4:35; Hechos 2:47; 14:23; Efesios 5:25-28).

5. DESARROLLO DE LÍDERES

Nos comprometemos a identificar y a desarrollar individuos a los cuales Dios ha llamado y ha otorgado dones de liderato y a desafiarles a ser líderes de servicio. Demostraremos este compromiso al:

Crear un ambiente en el cual hombres y mujeres con dones ministeriales se desarrollen como líderes.

Equipar, capacitar y enviar a líderes laicos a servir como compañeros de ministerio tanto dentro como fuera de la iglesia local.

Proporcionar recursos pertinentes y oportunidades de adiestramiento tanto para ministros como para laicos.

Instar a los pastores a ser líderes visionarios, a comunicar la visión a la congregación, y a organizar el Cuerpo y cada uno de sus grupos ministeriales para que la visión pueda ser llevada a cabo (Marcos 3:13-15; 2 Timoteo 2:2; 2:15; 3:14-17; Efesios 4:11-13).

6. CUIDADO PASTORAL

Nos comprometemos con el desafío de ser una iglesia cuyos miembros se preocupan genuinamente los unos por los otros y por los que están perdidos, afligidos y necesitados. Demostraremos este compromiso al:

Establecer relaciones afectuosas y que muestren genuino interés entre las familias, los miembros y las comunidades a las que servimos.

Obedecer la Comisión de Cuidado Pastoral que Cristo nos dejó en Mateo 25.

Cultivar la compasión y mostrar misericordia a los repudiados, marginados y a los no alcanzados de nuestra sociedad.

Establecer en cada iglesia local algún tipo de ministerio de alcance que demuestre nuestra preocupación y amor genuino por los perjudicados u oprimidos (Salmos 86:15; Mateo 25; Lucas 6:36; Hechos 20:28).

7. INTERDEPENDENCIA

Nos comprometemos con el principio de la interdependencia, reconociendo nuestra correlación y dependencia con todos los miembros del Cuerpo de Cristo. Demostraremos este compromiso al:

Buscar a los otros miembros del Cuerpo de Cristo para colaborar, compartir recursos y oportunidades de aprendizaje.

Instar a las iglesias locales, en sus comunidades, a establecer relaciones entre las iglesias que tienen propósitos y sentidos similares para juntos alcanzar al perdido.

Incorporar a los ministros en el proceso de ser mentores, adiestradores y asesores en los diferentes niveles locales, estatales, regionales, nacionales e internacionales para aumentar el nivel de confianza y apoyo entre ministros.

Establecer un diálogo y una asociación con las organizaciones locales, nacionales e internacionales que buscan cumplir con la Gran Comisión de Cristo (Colosenses 2:19; 1 Corintios 12:14-31; Gálatas 6:1-6).