¡Declaración de Nuestro Grito!

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En estos días, al celebrarse las independencias de varios países latinoamericanos, nosotros, líderes evangélicos latinos del sur de California, queremos levantar la voz y dar nuestro GRITO a favor de los Dreamers en nuestras comunidades. Hoy queremos dar gritos de frustración, de esperanza y de acción.

Nuestro primer GRITO es de Frustración:
Nos unimos con nuestros jóvenes Dreamers, expresando frustración por la decisión de terminar con el proyecto DACA, porque era la única acción positiva que se había tomado a favor de nuestras comunidades inmigrantes en los últimos años. El terminarla antes de tener una ley permanente, deja a nuestros jóvenes en un potencial limbo legal. Rechazamos la lógica de la decisión porque se une a otras acciones que atacan a la comunidad inmigrante, como el indulto del aguacil Joe Arpaio, el arresto del Pastor Noé Carías y otros pastores evangélicos, y la detención de tantas personas que contribuyen con el bienestar de nuestra comunidad. También la rechazamos porque nuestros jóvenes dreamers no son piezas de juego político, sino nuestros hijos e hijas, personas con sueños y anhelos que ahora se ven potencialmente truncados.

Nuestro segundo GRITO es de Esperanza:
Somos un pueblo que cree en el Dios de justicia y misericordia y por eso gritamos con esperanza. Nuestro Dios, que camina con los migrantes, nos llama a respetar al extranjero, nos llama a “hacer justicia, amar y humillarnos ante nuestro Dios” (Miqueas 6:8). Nos unimos con los dreamers para gritar que esta acción no es la última palabra. Porque creemos en un Dios justo y misericordioso, sabemos que vendrá el día en que prevalecerá la justicia (Salmo 130:7). Con este grito de esperanza, nos unimos a los Dreamers, para alentar su confianza, porque nuestra esperanza no está en líderes humanos, sino en el Dios de toda esperanza.

Nuestro tercer GRITO es un llamado a la acción:
1. ¡Gritamos a favor de nuestros dreamers! Como pastores y líderes, nos comprometemos a tomar todas las acciones posibles, para protegerlos. Gritamos en solidaridad y compromiso: ¡No están solos!

2. Llamamos a nuestros hermanos evangélicos blancos, y otros hermanos evangélicos ciudadanos, a unirse con nosotros y apoyar a los Dreamers. Es tiempo de que nuestra defensa de la familia y de los no nacidos, incluya a las familias inmigrantes y a los vulnerables entre nosotros.

3. Nuestro grito incluye el compromiso de trabajar a favor de una ley que restablezca los derechos legales de los Dreamers y de quienes por temor no se registraron, y que se les permita un camino a la ciudadanía estadounidense.

Nuestro GRITO es una oración a Dios a favor de nuestros jóvenes. Nuestro GRITO clama y actúa hasta que fluya la justicia.

¡Ánimo Dreamers!

Por: Juan Francisco Martínez