Biblias para los chinos a quienes el chino les suena a “chino”

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En China, los cristianos de trasfondo musulmán (CTM) y cristianos de trasfondo budista (CTB), especialmente los del Tíbet, están considerados como los grupos cristianos más perseguidos del país en la actualidad. Además de las fuertes restricciones religiosas de la región donde viven, sufren también discriminación por parte de sus propias familias y comunidades.

Mientras que el número general estimado de cristianos en China es de unos 97,2 millones, la cifra de CTM y CTB es bastante más reducida, solo son unos pocos de miles o de cientos, respectivamente. En términos de población general, las estadísticas chinas oficiales afirman que hay aproximadamente 6,4 millones de tibetanos y más de 20 millones de musulmanes en China. Y muchos de ellos están sobreviviendo bajo el radar de las autoridades chinas.

El chino mandarín es la lengua más hablada en China, pero muchos de los musulmanes o tibetanos no saben hablarla, y se comunican en sus propios idiomas (como el uyghur, kazakh, tibetano, etc). Por eso, una de las necesidades más apremiantes que los líderes chinos de estas regiones de mayoría budista e islámica han compartido a Puertas Abiertas es la necesidad de biblias, pero en sus propios idiomas y no en el idioma mandarín, las cuales son fácilmente accesibles en internet o en las iglesias registradas por el Gobierno. Otra necesidad imperiosa, debido al alto analfabetismo de muchos de estos creyentes, es la de presentar el Evangelio por medio de recursos audiovisuales.

Aunque China ha experimentado un rápido crecimiento de la economía y la urbanización, la mayoría de las regiones donde viven este tipo de creyentes están muy lejos de las regiones costeras y avanzadas. Traducir la Biblia a estos idiomas menos comunes requiere muchos recursos económicos y, por supesto, oración y batalla espiritual. Y conseguir que las biblias les lleguen de forma segura exige también una cuidadosa planificación.

“Necesitamos tantas biblias en nuestro propio idioma como sea posible”, nos expresó recientemente Patrick*, uno de los líderes que nos comunicó esta nueva necesidad, y añadió: “No sabemos dónde encontrarlas, así que traed tantas como podáis. Muchos hermanos y hermanas las necesitan”. Según nos contó, uno de los creyentes de allí, al recibir una Biblia en su propio idioma se le iluminaron los ojos, como si hubiera encontrado un tesoro. La sostuvo cerca de su pecho y dijo: “¡Muchas gracias, hermano! ¡He estado soñando tanto tiempo con tener una Biblia!”. Después nos enteramos de que se la llegó a dar a un amigo que estaba muy interesado en leerla.

Carta de agradecimiento de cristianos chinos de trasfondo musulmán tras recibir biblias en el idioma de su etnia. Foto: Puertas Abiertas

Desde principios de 2017, debido al aumento de los controles de seguridad y restricciones en Xinjiang (noroeste de China) con intención de hacer frente a posibles acciones extremistas musulmanas y evitar conflictos entre musulmanes y cristianos, hay policías fuertemente armados vigilando las calles día y noche, inspeccionando los bolsos y mochilas de la gente, y hasta controlando los teléfonos móviles en sitios públicos como centros comerciales, cines, etc. Eso hace que la entrega de libros cristianos y material electrónico sea ahora muy arriesgada y fácilmente descubierta.

Pero a pesar de estos retos, Puertas Abiertas sigue esforzándose por apoyar a estos creyentes con material cristiano contextualizado en su propio idioma. Como algunos de estos materiales son accesibles desde China, nuestra ayuda es doble: por un lado, contactamos con nuestros colaboradores chinos para producir y colocar este material en manos de los creyentes; y por otro lado, apoyamos a estos creyentes para que desarrollen su propio material contextualizado.

Xiao Yun*, director de Puertas Abiertas en China, nos comparte: “Es importante para la gente del Tíbet tener biblias en su propio idioma. Una vez conocí a un creyente del Tibet que se había graduado en una universidad de China. No estaba acostumbrado a leer la Biblia en chino y, cuando le enseñé una Biblia en indio, prefirió leer la Biblia en indio y me pidió que se la regalara. El indio se parece al tibetano”.

Xiao Yun también nos contó que tener el Antiguo Testamento en idioma tibetano es muy importante para que los creyentes del Tíbet puedan ser capaces de adorar al único y verdadero Dios en medio de su politeísmo. Esto, dice, es lo que respondió uno de esos creyentes tibetanos: “Cuando leo el Antiguo Testamento, comprendo que debemos adorar sólo al Dios verdadero. El Señor reprendía repetidas veces a los israelitas por su adoración a los ídolos”.

Recientemente, Puertas Abiertas se ha asociado con un par de grupos extranjeros para traducir el Antiguo Testamento al tibetano, lo cual es un gran proyecto que requiere un compromiso a largo plazo. Para probar la calidad de la traducción del Antiguo Testamento al tibetano entre los creyentes del Tíbet, tenemos planeado publicar algunos de sus libros en uno o dos años. Como muchos tibetanos son analfabetos, estamos preparando una Biblia en audio (el Nuevo Testamento) en los tres dialectos tibetanos más importantes, el Kahms, el Amdo y el Lhasa Central.

Tengamos presentes en nuestras oraciones a estos hermanos, sus necesidades, y los ilusionantes proyectos para que la Palabra de Dios llegue a todos los rincones de China.

*Nombres cambiados por razones de seguridad

Por: Pau Amat